El embalaje para mudanzas es quizá el momento más temido en el proceso de trasladarse al nuevo hogar. Colocar todas las pertenencias en cajas y paquetes no es tarea fácil. Sentir agobio solo de pensarlo, es normal. Pero respira. Te ayudamos a salir airoso de ese trance con los consejos de los expertos.

Pasos para realizar el embalaje para mudanzas como un profesional

Haz limpieza previa

Antes de empezar a empaquetar, existe un paso previo muy práctico: deshazte de todo lo que ya no te resulta útil o no te gusta. Esos objetos o ropas que ya no recordabas que tenías hasta que has abierto cajones o visitado el fondo del armario… pueden tener un destino digno, sin necesidad de conocer el nuevo hogar.

Por eso, todo aquello que no usas desde hace mucho tiempo o que no tiene un especial valor, puedes donarlo o venderlo a través de algún portal de compraventa. Lo que esté inservible, llévalo a un punto limpio.

Recuerda que luego tendrás que buscar un espacio en el nuevo hogar y no querrás sobrecargarlo con cosas viejas o inútiles. ¡Aprovecha la ocasión!

Embala tus enseres de la forma más adecuada

Antes de empezar la tarea, deberías tener preparadas las cajas donde vas a colocar todas tus cosas. No te fíes de las que puedes conseguir en alguna tienda o te den los amigos. Para embalar todas las pertenencias suele necesitarse un buen número de recipientes resistentes.

El material de embalaje para mudanzas óptimo son las cajas de cartón. Recuerda que si colocas en ellas objetos muy pesados, como libros, va a ser difícil moverlas, así que lo mejor es que no tengan un tamaño excesivamente grande.

Las cajas de plástico son muy resistentes y duraderas. Pueden ser perfectas para embalar cosas delicadas o elementos pequeños.

No te olvides de hacerte con material de relleno para evitar que los objetos choquen entre sí. Para esto sirve desde el papel de periódico hasta el plástico de burbujas. Resulta muy útil también el cartón ondulado.

Para asegurarte de que los objetos frágiles no se rompen ni dañan (vajillas, piezas de cristal o de porcelana, copas y vasos, etc.), envuélvelos en plástico de burbujas.

Los muebles y los objetos grandes que no se meten en cajas deben protegerse con mantas. Estas evitarán los arañazos y las indeseadas roturas durante el traslado.

Decálogo para embalar tus pertenencias en una mudanza

1. Calcula todo el material de embalaje que vas a necesitar: cajas de cartón, alguna caja de plástico, mantas, material de relleno y para proteger objetos (plástico de burbujas, papel de periódico o de otro tipo, cartón ondulado, etc.). La preparación es una parte fundamental y te evitará pasar malos ratos.

2. Empaqueta aparte los objetos de valor: joyas, monedas, documentos, colecciones, etc. Es conveniente que estas cosas las lleves tú mismo, para tenerlas siempre controladas. Aunque la empresa de transporte sea de confianza, es bueno tener localizadas las cosas de valor y los papeles importantes.

3. No sobrecargues las cajas. Ten en cuenta que si pesan mucho su transporte resultará más penoso. Es más seguro que puedan llevarse de manera holgada. Sobre todo, no acumules objetos muy pesados en una misma caja, es mejor repartir el peso.

4. Etiqueta cada caja con una indicación de lo que contiene. Esto será muy práctico cuando las ubiques en la nueva vivienda. Además, te facilitará mucho la tarea de abrirlas. Por ejemplo, en el mes de julio la caja «Ropa de verano» la abrirás antes que la de «Ropa de invierno».

5. Coloca lo que pesa más al fondo de la caja. No te olvides del material de relleno. Lo ideal es que los objetos no se muevan dentro de la caja.

6. No escatimes el envoltorio de protección para los objetos delicados. No es agradable encontrarse algo roto al abrir las cajas. Lo mejor es prevenir antes que tener que curar.

7. Las cajas que contengan objetos frágiles deben estar convenientemente etiquetadas con la advertencia de «Frágil».

8. Cierra bien las cajas con cinta de embalar. Asegúrate de que se nota cuál es la parte superior, para que las coloquen siempre en el sentido correcto. Si es necesario, pinta un flecha hacia arriba.

9. Haz una lista inventario de todas las cajas y tenlo a mano una vez en la nueva casa. Si es necesario, numera también cada caja. Por ejemplo: «1. Ropa de invierno Pepe», «2. Ropa de invierno Sofía», «3. Zapatos», etc. Así podrás localizar mejor todas tus cosas.

10. Asegúrate de que no embalas aquello que necesitarás perentoriamente. Eso es mejor que lo lleves contigo o que esté muy localizado en una maleta o recipiente bien diferenciado.

Como ves, realizar el embalaje para mudanzas no es misión imposible. Se trata de planificarlo y de realizar todos los pasos con tranquilidad. De esta manera, el traslado será agradable y podrás desembalar todas tus pertenencias en la nueva vivienda con ilusión y satisfactoriamente.

 

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